La epidemia de peste, conocida como la «Peste Negra», que azotó Europa a mediados del siglo XIV, es uno de los eventos más trágicos y, al mismo tiempo, más transformadores en la historia de la humanidad. No fue solo una crisis de salud pública; fue una catástrofe que redibujó radicalmente el mapa de las relaciones sociales, económicas y culturales. Los analistas e historiadores coinciden: la «Peste Negra» no solo aniquiló a una parte significativa de la población, sino que también sentó las bases para la transición del rígido feudalismo medieval a la era del Renacimiento y el capitalismo temprano. Comprender estos cambios es crucial para evaluar la sociedad moderna y su resiliencia ante los desafíos globales.